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domingo, 29 de septiembre de 2013

LA ANSIEDAD

Según la RAE (Real Academia Española de la Lengua), la definición de "ansiedad" es la siguiente:
1. f. Estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo.
2. f. Med. Angustia que suele acompañar a muchas enfermedades, en particular a ciertas neurosis, y que no permite sosiego a los enfermos.

Después de leer la definición, te puedes hacer una idea de lo que puede significar tener ansiedad, pero hay que vivirla o conocer a alguien que la sufra para darse uno cuenta de lo duro que es padecerla. 

La ansiedad es tener miedo, nerviosismo, intranquilidad, preocupación extrema por algún motivo o por varios. 

Cuando una persona sufre un episodio de ansiedad, siente que pierde el control de la situación en la que se encuentra, la cual le supera, y piensa que no va a ser capaz de superarla porque ve limitadas sus capacidades. Lo único que desea es huir. 

El problema es que si nos dejamos llevar por la ansiedad, si huimos de esa situación, ésta aumentará cuando pensemos en esa situación concreta o en otras relacionadas con ella y no podremos sentirnos tranquilos. 

Podemos acostumbrarnos a vivir con ella, convirtiéndonos en personas nerviosas, inseguras y temerosas. Cada vez que tengamos que tomar una decisión, sentiremos angustia y miedo por si nos equivocamos al hacerlo.

¿Cómo podemos combatir la ansiedad? Lo que tenemos que hacer es tranquilizarnos, respirar profundamente y soltar el aire, poco a poco, e intentar poner la mente en blanco. Si hacemos eso, en pocos minutos nos sentiremos mejor, estaremos más tranquilos y podremos ver las cosas de otra manera. En cambio, si nos notamos ansiosos y nos preocupamos por estarlo, cada vez, estaremos más nerviosos y no podremos controlarnos. 

Dicen que tener un poco de ansiedad es bueno porque nos ayuda a ponernos las pilas y nos obliga a actuar, pero yo pienso que es mucho mejor ser una persona tranquila para poder actuar con calma, para poder pensar mejor y tomar las decisiones correctamente.

Si eres una persona ansiosa y quieres llevar una vida tranquila, intenta tranquilizarte cuando te sientas nerviosa, date un tiempo para calmarte o vete a dar un paseo y, sobre todo, intenta tomarte las cosas con calma y tener menos preocupaciones.

sábado, 28 de septiembre de 2013

EL AMOR

La palabra amor tiene un significado muy importante para las personas.Está ligada al verbo "querer" o "amar" y es una palabra que existe en todos los idiomas porque es un sentimiento con el que se nace.

Se puede querer de diferentes maneras y a distintas personas, el amor no es único ni siempre es igual. Cuando nacemos, ya queremos a nuestra madre porque nos ha cuidado durante 9 meses. Cuando salimos de su vientre, lo primero que queremos es mamar de sus senos, notando su calor y el contacto con su cuerpo. Después, empezamos a querer a nuestro padre, hermanos y resto de familiares que están cerca de nosotros. Es muy necesario recibir ese amor durante los primeros años de nuestra vida, ya que nos llenará de fortaleza interior y seguridad que nos servirán para poder enfrentarnos a los difíciles retos que nos pondrá la vida.

Años después, querremos a nuestros amigos, compartiremos con ellos momentos de felicidad y diversión y se forjará entre nosotros una relación de lealtad. Los primeros amigos no los olvidaremos nunca y, siempre que pensemos en ellos, lo haremos con mucha nostalgia y cariño.

La clase más popular de amor es el amor hacia una persona que llena nuestra vida, la dueña de nuestros pensamientos y sueños. Cuando se quiere de verdad, dejas de pensar en ti mismo, te entregas a esa persona y, lo que más quieres en el mundo, es hacerla feliz y compartir el mayor tiempo posible con ella. Ése es el verdadero amor. Te duele lo que le pueda pasar, compartes sus preocupaciones, sus alegrías y sus penas. Es la persona que más te importa en el mundo.

Qué duro debe de ser perder al gran amor de tu vida. No se lo deseo a nadie. ¿Cómo se puede seguir adelante después de perderlo, cuando te das cuenta de que nunca más podrás tenerlo a tu lado, ni podrás volver a sentirlo? Algunas personas mayores se mueren poco tiempo después de haber perdido a la persona con la que han compartido su vida durante muchos años. Se deben de morir de tristeza, seguro que notan que una importante parte de ellos mismos se fue con el amor de su vida. Admiro a las personas mayores que siguen con su vida después de haberse quedado solos, demuestran tener una gran fortaleza.

Es un gran privilegio querer a alguien y más que esa persona te quiera a ti. Debe de ser muy desafortunado aquél que no siente ese sentimiento.

Por eso, tenemos que disfrutar del amor mientras lo tengamos.


domingo, 22 de septiembre de 2013

EL OLVIDO

Ayer fue el día internacional de la enfermedad de Alzheimer. Por desgracia, conozco muy bien esa enfermedad. Mi bisabuela la sufrió durante unos 12 años.

Nos dimos cuenta de que algo ocurría cuando una noche de fin de año, después de haber preparado la cena con mi abuela, nos dijo que se tenía que ir porque su madre la estaba esperando en casa. Todos nos quedamos perplejos, no sabíamos qué decir. Mi abuela le dijo a su madre que no se preocupara, que podía quedarse esa noche con nosotros pero ella insistía en que se tenía que ir, que después su madre le reñía. Entonces, mi abuela cogió el teléfono e hizo que hablaba con su abuela (fallecida hacía unos 40 años), le preguntó si le dejaba a mi bisabuela quedarse esa noche con nosotros. Yo no sé cuántos años tenía en aquel entonces, creo que unos 13 o 14 pero aún recuerdo la imagen de mi bisabuela al lado del teléfono esperando por la respuesta de su madre. Ese momento no lo voy a olvidar nunca, quedará en mi mente para siempre.

Es muy duro ver a una persona que quieres convertida en otra persona, es lo que consigue esa enfermedad, cambia a las personas y los familiares pierden a su ser querido, poco a poco, hasta que ni el enfermo ni su familia se reconocen.

Yo siempre digo que no perdí a mi bisabuela el día que murió, la perdí mucho antes y la pena es que no te das cuenta del día exacto en el que se aleja de la realidad y deja de ser ella, nunca dicen adiós en ese momento.

En la primera etapa de la enfermedad, estos pacientes vuelven a sus primeros años de vida, viven en el pasado y se olvidan de todo lo que tiene que ver con su vida actual, por eso, se olvidan de sus familiares y amigos y se convierten en unos niños, dependiendo completamente de los demás para satisfacer las necesidades de la vida diaria.

Ojalá que algún día se consiga vencer esta enfermedad tan dura para los pacientes pero también para sus familias.

El recuerdo de esas personas permanecerá siempre en las personas que los hemos conocido y querido.

sábado, 21 de septiembre de 2013

EL MIEDO

Cuando somos pequeños tenemos algunos miedos: a la oscuridad, a estar solos, a la noche, a los extraños... Pero podemos sobrevivir con ellos. A medida que crecemos, esos miedos adquieren más importancia y se multiplican, existiendo muchas variedades: a que nos hagan daño, a la muerte, a la enfermedad, a la pobreza, a que nadie nos quiera, a viajar, a conducir, a subir en un ascensor, a los espacios cerrados o abiertos, a engordar, a hacernos viejos... Podemos seguir conviviendo con ellos pero, en algunos casos, dependiendo de nuestra personalidad y de la situación que estemos atravesando, pueden hacerse con el mando de nuestra mente y cambiar nuestra vida por completo. Cuando eso pasa, que suele ocurrir con más frecuencia de la que pensamos y es muy fácil que esto ocurra, estamos perdidos porque veremos el mundo de otra manera y seremos incapaces de poder enfrentarnos a las situaciones que nos obliguen a tener contacto con eso que tememos.

El miedo puede adquirir un valor demasiado preciado, más del que tiene realmente. Pero es nuestra mente la que lo sobrestima y, por eso, tenemos tanto temor porque pensamos erróneamente que si nos enfrentamos a esa situación, correremos mucho peligro o algo malo nos pasará si lo hacemos.

Lo peor de todo es que una vez que tienes miedo a alguna cosa, poco a poco, aparecerán más fobias que complicarán mucho más tu vida.

Es difícil superar una fobia, muy difícil, porque creemos los pensamientos que tenemos cuando la padecemos y no comprendemos, por mucho que nos lo expliquen, por qué nuestra mente interpreta las cosas de otra manera que no es la real, hasta podemos pensar que estamos trastornados.

El tiempo y la terapia son los mejores aliados para superarlo. Una vez que veas esa cosa que te daba miedo de otra manera, te darás cuenta de que no era para tanto.


EL TIEMPO DE LA VIDA

El tiempo es un concepto abstracto que no podemos ver ni sentir pero que marca nuestras vidas. Todo lo que hacemos depende de él. Es como si cuando nacemos, alguien diera la vuelta a un reloj de arena y, a partir de ese momento, tuviéramos x horas, y minutos y z segundos para vivir. Una vez que toda la arena caiga, se acabará el juego, ya no podremos hacer nada más. Así es la vida.

Cuando somos pequeños no nos damos cuenta de que el tiempo corre en nuestra contra, disfrutamos del día a día, no tenemos grandes preocupaciones, sólo queremos divertirnos y ser queridos.

Una vez en la adolescencia, queremos hacernos más mayores, sabemos ya que la gente se muere pero vemos nuestra muerte muy lejana, no pensamos en ella ni nos preocupa. Queremos cumplir años para poder tener más libertad y disfrutar más de la vida.

Cuando nos hacemos adultos, valoramos mucho más el tiempo, somos más sabios, conocemos un poco mejor la vida y nos damos cuenta de que tenemos aún que aprender muchas cosas, no lo sabemos todo. Disfrutamos más de los momentos buenos, tenemos más preocupaciones y empezamos a tener miedos, entre ellos, al futuro que nos espera. Tenemos que despedirnos para siempre de personas que queremos, las cuales pensábamos años atrás que estarían con nosotros siempre y tenemos que responsabilizarnos de nuestra propia vida. Qué difícil es dar el paso de dejar de depender de los demás y decidir por ti mismo qué camino elegir en la vida y recorrerlo sin tener a nadie a tu lado que te proteja. Pero así es la vida, un juego en el que hay un único jugador.

Al convertirnos en padres, queremos que nuestros hijos sean muy felices, ya que somos los responsables de su nacimiento. Ningún padre tiene un hijo para que sea infeliz en su vida.

Los protegemos todo lo que podemos, algunos padres lo hacen demasiado sin saber que lo que van a conseguir es que su hijo dependa de ellos y sufra inseguridad en el futuro cada vez que se sienta solo y tenga que enfrentarse a algún reto o problema.

Ser padre es una gran responsabilidad, no hay un manual de instrucciones que te den cuando tu hijo nace. Hay que aprender a ser padre y mejorar cada día. Y no todo el mundo está capacitado para serlo, ojalá se pudiera evitar que algunas personas tuvieran descendencia porque hay niños que sufren mucho sin ser los culpables de haber nacido, ya que ellos no eligieron el hacerlo. Ojalá se pudiera también elegir a nuestros padres.

Es muy duro ser un niño y no recibir cariño de tu familia o vivir en una casa conflictiva sin amor. Dicen que los 8 primeros años de edad marcan la vida de las personas.

¿Para qué nacemos? La vida no es un camino de rosas para nadie. Viviremos momentos felices, momentos de tristeza, momentos de rabia, momentos de dolor, momentos divertidos, momentos de preocupación... Igual nacemos para experimentar todo eso.

Lo que es seguro es que no vamos a estar aquí para siempre, por eso, debemos aprovechar el tiempo que nos han concedido para intentar ser felices, descubrir más el mundo e intentar que nuestra vida haya servido para algo, que sea significativa, que cuando se acabe nuestro tiempo nos sintamos orgullosos de cómo hemos sido y de la vida que hemos tenido.






viernes, 20 de septiembre de 2013

LOS ABUELOS

¡Qué maravillosos son algunos abuelos! Parece como si las personas cuando se hacen mayores se vuelven más tiernas, más buenas y cariñosas. Es como si dejasen de pensar en ellas mismas y se dieran cuenta de la importancia y el valor que tiene la familia. Se vuelcan en sus nietos de una manera tan profunda que esos nietos nunca olvidarán ese cariño y pensarán en sus abuelos siempre de una forma muy especial.

Yo he tenido la gran suerte de poder disfrutar de la compañía de mis abuelos. Ellos me criaron durante los 3 primeros años de mi vida. Me dieron todo el cariño que necesitaba y, gracias a eso, he sido una niña muy feliz, no me ha faltado de nada.

Mi abuelo es una persona que aparenta ser muy seria pero tiene un corazón muy grande y es muy sentimental. Perdió a sus padres cuando era un adolescente. Tuvo que dejar sus estudios para ponerse al frente del negocio que tenían y, poco tiempo después, se casó con la hija de los dueños de la pensión donde iba a comer todos los días, es decir, mi abuela.

Mis abuelos han tenido que trabajar mucho, empezaron desde 0, no teniendo nada y, gracias a lo que han trabajado, han podido seguir adelante. De lo que más están orgullosos es de haber podido pagar las carreras universitarias de sus dos hijas pero lamentan no haber podido estudiar ellos porque su trabajo ha sido muy duro.

Desde esta modesta página, quiero rendirles un homenaje. 

Gracias por haberme cuidado tanto y por haberme hecho tan feliz! 

Ojalá podamos seguir estando juntos durante mucho tiempo.

CONVIVIR CON LA VIGOREXIA

Hasta hace muy poco tiempo no sabía lo que era la vigorexia. Sabía que existía una enfermedad que se llamaba así pero no tenía ni idea de lo que podía significar para la persona que la sufre y menos para su familia.

Parece que está de moda estar fuerte, que se liga mucho luciendo unos buenos músculos y, si están bronceados, mucho más. Las personas que van a los gimnasios a ponerse en forma lo hacen para sentirse mejor consigo mismos y, algunos, para ser admirados por los demás. El gimnasio puede ser una buena manera de distraerse y de conservar un buen físico pero para algunas personas puede resultar un gran peligro.

Algunos programas de televisión promocionan este estilo de vida donde es más importante el físico que la personalidad, dando un mal ejemplo a las nuevas generaciones.
Estoy viviendo muy de cerca esta enfermedad, todos los que estamos alrededor de esa persona estamos sufriendo mucho al ver que ya no es como era antes, se ha convertido en una persona fría obsesionada por su físico. No puede hacer una vida normal ni puede dejar de pensar en sus obsesiones y manías. Tiene que comer cada 2 horas y sólo determinados alimentos. Además, toma batidos energéticos, vitaminas y enzimas digestivos, entre otras cosas... Así es su vida diaria, no puede concentrarse ni le importa nada más.

Es muy duro ver a una persona a la que quieres así, ver que ya no es la persona que conocías, que por nada se sale de sus casillas, te grita, se vuelve violento y luego se va a comer como si no hubiera pasado nada, al no ser consciente de su problema y no pide ni quiere recibir ningún tipo de ayuda para poder recuperarse.

Sólo es la persona que era en determinados momentos, que no duran lo suficiente. ¿Qué podemos hacer los que lo queremos? Queremos que vuelva a ser la persona que era, que se dedique únicamente a recuperarse, cueste lo que cueste, porque no va a ser nada fácil ese camino que tiene que recorrer para conseguirlo. Pero la enfermedad lo domina, controla su mente y sus pensamientos, no quiere que vuelva a la realidad, quiere que se aleje de su familia, sólo le deja relacionarse con las personas que comparten sus intereses, y quiere que siga mintiendo y manipulando a los demás para poder protegerse.

Si queréis conocer un poco más sobre esta enfermedad, viendo la vida de estos enfermos, podéis ver este programa donde la describe perfectamente.

Es una pena que no muestre el infierno que viven las personas cercanas a ellos.